El investigador Jorge Escorihuela, profesor titular del Departamento de Química Orgánica de la Universitat de València y miembro del Photochemistry Reactivity Group del Instituto de Ciencia Molecular, ICMol, forma parte del equipo internacional Fluorine Circularity Team, reconocido por la Royal Society of Chemistry con uno de los Organic Chemistry Horizon Prizes 2026.
El galardón distingue avances recientes y significativos en el ámbito de la química orgánica. En este caso, la Royal Society of Chemistry ha premiado al equipo por el desarrollo de estrategias mecanoquímicas y a temperatura ambiente para defluorar y revalorizar fluoropolímeros y PFAS, materiales conocidos por su elevada persistencia ambiental.
Estos compuestos, entre los que se incluyen materiales como el PTFE y el PVDF, presentan enlaces carbono-flúor especialmente fuertes, lo que dificulta su degradación mediante procedimientos convencionales. Frente a estrategias basadas en la incineración a altas temperaturas, el trabajo del Fluorine Circularity Team propone una vía más suave y segura para transformar residuos fluorados en fuentes útiles de flúor.
La aproximación desarrollada permite convertir fluoropolímeros de desecho en recursos como fluoruro sódico o fluoruro potásico, que pueden reutilizarse en la síntesis de nuevos compuestos fluorados de interés para sectores como la industria farmacéutica, la electrónica o los materiales avanzados. De este modo, la investigación introduce el concepto de circularidad del flúor: en lugar de tratar estos átomos como residuos, propone recuperarlos y reincorporarlos a nuevos procesos químicos.
Según destaca la Royal Society of Chemistry, este enfoque puede contribuir a reducir la dependencia de la minería de fluorita y de los procesos de fluoración basados en ácido fluorhídrico, además de abrir nuevas vías para abordar el problema global de los residuos de PFAS y fluoropolímeros.
Jorge Escorihuela ha participado en el trabajo mediante estudios de cálculo. El equipo está liderado por Norio Shibata, del Nagoya Institute of Technology, y cuenta con investigadores e investigadoras de esta institución japonesa y de la Universitat de València.
El reconocimiento de la Royal Society of Chemistry subraya la relevancia internacional de una línea de investigación orientada a convertir materiales ambientalmente problemáticos en recursos químicos de valor, en línea con los principios de la química sostenible y la economía circular.